
Crespillos, un dulce tradicional de Aragón elaborado con hojas de borraja rebozadas en una masa de harina, huevo y azúcar, y luego fritas. Es un postre único y delicioso, perfecto para disfrutar en cualquier época del año.
Ingredientes (para 4-6 personas)
- 200 g de hojas de borraja frescas (solo las hojas, sin tallos)
- 100 g de harina
- 2 huevos
- 50 g de azúcar
- 1 cucharadita de levadura en polvo (opcional, para esponjar la masa)
- Aceite de oliva o aceite de girasol (para freír)
- Azúcar glas (para espolvorear al final)
Preparación paso a paso
1. Preparar las hojas de borraja:
- Lava bien las hojas de borraja bajo el grifo para eliminar cualquier resto de tierra.
- Seca las hojas con papel de cocina o un paño limpio. Asegúrate de que estén bien secas antes de usarlas.
2. Preparar la masa:
- En un bol grande, mezcla la harina, los huevos, el azúcar y la levadura (si la usas). Bate bien hasta obtener una masa homogénea y sin grumos. La textura debe ser similar a la de una crema espesa.
- Si la masa queda demasiado espesa, puedes añadir un poco de leche o agua para ajustar la consistencia.
3. Rebozar las hojas de borraja:
- Sumerge cada hoja de borraja en la masa, asegurándote de que quede bien cubierta por ambos lados.
- Escurre el exceso de masa y reserva las hojas rebozadas en un plato.
4. Freír los crespillos:
- En una sartén grande, calienta abundante aceite a fuego medio-alto.
- Cuando el aceite esté caliente (pero no humeante), fríe las hojas rebozadas de una en una o en pequeños grupos, dependiendo del tamaño de la sartén.
- Fríe durante 1-2 minutos por cada lado, o hasta que estén doradas y crujientes.
- Retira los crespillos con una espumadera y colócalos sobre papel absorbente para eliminar el exceso de aceite.
5. Servir:
- Espolvorea los crespillos con azúcar glas por encima antes de servir.
- Sirve calientes o a temperatura ambiente, como postre o merienda.
Consejos adicionales:
- Si no encuentras hojas de borraja, puedes usar otras hojas comestibles como espinacas o acelgas, aunque el sabor será diferente.
- Los crespillos son mejores recién hechos, pero se pueden conservar en un recipiente hermético durante un día.
- Acompaña los crespillos con un café o un vaso de vino dulce para una experiencia gastronómica completa.
