


Para mezclar colores y obtener una piel realista en alla prima, usa una paleta limitada con blanco de titanio, ocre amarillo, rojo cadmio (o bermellón), negro marfil y opcionalmente azul cobalto.
- Mezcla ocre amarillo y rojo cadmio para crear una base anaranjada; añade blanco para aclarar y lograr los tonos medios de la piel.
- Oscurece la mezcla con negro marfil o una pizca de azul para las sombras, evitando colores demasiado saturados.
- Para zonas rojizas (mejillas, nariz), suma más rojo; para áreas más frías (sombra de la mandíbula), incorpora un toque de azul o negro.
- Prepara varias mezclas antes de empezar: una para luces, otra para medios tonos y otra para sombras, ajustando cada una según la zona del rostro.
- Integra los colores en fresco sobre el lienzo, difuminando con pinceles limpios para transiciones suaves y realismo.
Trabaja todo el rostro en conjunto y ajusta los matices según la luz y los reflejos del entorno para lograr volumen y naturalidad.
