
1. Tinta de carbón (versión bushcraft):
Ingredientes:
- Carbón vegetal fino (triturado a polvo).
- Agua.
- Unas gotas de vinagre (mejora la fijación y previene hongos).
Procedimiento:
- Tritura el carbón hasta obtener un polvo bien fino (puedes usar dos piedras o el mango de una herramienta).
- Mezcla el polvo con un poco de agua hasta lograr la consistencia deseada.
- Añade unas gotas de vinagre para estabilizar la mezcla y mejorar la adherencia sobre soportes naturales (madera, hueso, corteza, etc.).
- Usa un palo afilado, una pluma improvisada o incluso una fibra rígida para aplicar la tinta.
2. Tinta de frutos silvestres (versión bushcraft):
Ingredientes:
- Bayas silvestres (moras, arándanos, saúco…).
- Un chorrito de vinagre.
- (Opcional) Unas gotas de agua para ajustar la consistencia.
Procedimiento:
- Tritura bien las bayas hasta extraer todo el jugo posible.
- Añade un chorrito de vinagre para fijar mejor el color y conservar la mezcla durante más tiempo.
- Si ves que está demasiado espesa, ajusta la textura con unas gotas de agua.
- Aplica directamente sobre la superficie elegida.
Consejo extra:
Si tienes ceniza fina o arcilla blanca, puedes frotarla primero sobre la superficie para que la tinta de frutos resalte más y se adhiera mejor.
Consejos para improvisar pinceles y herramientas de escritura en la naturaleza, que complementa muy bien la fabricación de la tinta:
Cómo improvisar pinceles y plumas naturales:
- Palos afilados:
Busca ramitas rectas y afílalas en punta. Puedes aplastarlas un poco en la punta para crear un trazo más plano, similar a un pincel grueso. - Plumas de ave:
Si encuentras alguna pluma grande (como de cuervo, paloma o gaviota), corta la punta en diagonal para imitar una pluma de escritura antigua. Hazle una pequeña ranura en la punta con un cuchillo o piedra afilada para que cargue mejor la tinta.
- Pincel vegetal:
Usa un pequeño manojo de fibras vegetales flexibles (como juncos, raíces suaves o cortezas fibrosas). Ata el manojo en un extremo de un palo con cuerda natural o incluso con tiras de corteza para formar un pincel básico. - Hierba o junco:
Algunas hojas largas y firmes de hierba pueden servir para trazos finos. Aplasta ligeramente la punta para conseguir un trazo más amplio. - Carbones duros:
Si estás trabajando sobre una superficie donde no hace falta tinta líquida (como roca o madera seca), el propio trozo de carbón afilado puede actuar como herramienta de dibujo o escritura directa.
Estas herramientas son ideales para acompañar las tintas naturales, y además dan un toque auténtico y rústico al proceso.
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